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Escritoras en acción   

Entrevista a Laura Coratge

Escribana | Publicado jue Mayo 17, 2018 5:40 am

Hace tiempo que estaba pendiente las entrevistas de otras autoras. Hoy he regresado para continuar con este trabajo pendiente. A continuación les dejo la entrevista a Laura Coratge; escritora y editora en Editorial Hati.

Esto es lo que ella nos cuenta:

Sobre mí: me llamo Laura, soy de Murcia y tengo 22 años (ya estoy en la carrera para los 23, qué prisas que lleva junio). Mi nombre de autora es Laura Coratge, el apellido lo tomé de alguien de mi familia materna y es con el que me gusta que se me identifique profesionalmente. Soy feminista, animalista y trato de dedicarle todo el tiempo posible al activismo tanto en estos ámbitos como al de la salud mental. Trabajo como profesora de apoyo. En mi tiempo libre, mis aficiones no literarias son el deporte, la música, la fotografía y los videojuegos.

Escribo sobre todo literatura infantil/juvenil y poesía. He tenido la suerte de poder publicar en dos revistas online, Argonautas y Abismo, así como en el último número de Hyperspace, la revista de la editorial Pulpture. Tengo un blog, Inmarcesible, donde voy haciendo reseñas, colgando escritos y reflexionado sobre diversos temas. 

 Me encantan las cosas bonitas y soy una cursi de la vida. Adoro las películas de Studio Ghibli, mis videojuegos favoritos son Crash Bandicoot y la saga del Profesor Layton. Tengo debilidad por los gatos de las colonias de mi ciudad… Bueno, por los gatos. Por los animales, en general.

 Mi Twitter es @LCoratge y mi Facebook Laura Coratge.


1. ¿Cómo nació en ti el escribir?

No sabría decirte exactamente cómo, pero la verdad es que siempre he estado muy unida a la literatura. Mi madre me contaba a menudo que aprendí a memorizar los cuentos que me leían mucho antes de saber leer yo misma, y que siempre solía pedir libros en vez de juguetes. No sé, las historias siempre han estado conmigo. A veces me imaginaba siendo la protagonista de mis aventuras preferidas, o cambiaba los finales en mi cabeza para hacerlos más felices… Hasta que se me ocurrió pasar mis pensamientos a una libreta vieja que tenía por ahí.

  Un día, cuando estaba en primaria, nos pusieron un examen de Lengua en el que uno de los ejercicios era escribir un poema sobre el otoño. Lo hice por obligación, pero me sorprendí al ver que gustó mucho entre mis profesores y mis compañeros. Ese día comprendí que escribir para ti es divertido, pero que te lean de alguna manera cierra el círculo. Y me gustó, porque me sentí feliz y, al mismo tiempo, también veía felices a las personas que me habían leído. Supongo que fue entonces cuando tuve claro que quería escribir más en serio, aunque nunca ha dejado de ser algo con lo que me divierto muchísimo.


2. ¿Cuáles han sido tus mayores dificultades?

Mis mayores dificultades al escribir… Creo que la mayor de todas ha sido mi perfeccionismo. Siempre he sido muy exigente conmigo misma en todos los ámbitos y, a veces, si hay una línea que no encaja bien, o un personaje que no me convence, o un verso que no acaba de cuadrar, siento que lo que hago no vale nada. Y créeme, quiero aprender a respetarme más en ese sentido.

 Otro bache en el camino es, a veces, mi propia salud mental. Odio hablar de estas cosas y sobre todo si es algo que va a hacerse público, me siento muy expuesta, pero creo que debe normalizarse. Toda la gente de mi entorno sabe que me estoy tratando de una depresión y trastorno de ansiedad, en los cuales hay picos más altos y más bajos. Es muy difícil valorar tu trabajo cuando tienes la autoestima por los suelos: te comparas constantemente con todo el mundo (el hecho de ver a tantas autoras jóvenes publicando cosas en físico y sentir que yo no hago nada útil a veces ha sido un detonante para crisis horribles), sientes que no das la talla para acabar tus proyectos, encuentras fallos por todas partes… Y llega un momento en el que la situación te supera. Entonces llegan los bloqueos, la culpa por no escribir… Esa eterna pescadilla mordiéndose la cola.

 Otras veces ni siquiera tienes fuerzas. Si no puedes levantarte de la cama, ¿cómo escribes? Todo parece forzado, superficial. Yo siempre intento convencerme para terminar algo, aunque ahora he aprendido que lo mejor a veces es apartarse el tiempo suficiente para meditar, respirar, pensar y volver con las pilas cargadas.

   

También está el tema del horario, sobre todo ahora que estoy independizada y trabajo más. No exagero cuando te digo que aprovecho para acabar los poemas en la parada del autobús (y luego la letra que me sale no la entiendo ni yo, pero eso ya es otro cantar). Pero oye, cuando hay algo que realmente te gusta, siempre tratas de sacar al menos unos minutos para dedicarte a ello, y a mí escribir me encanta.


3. ¿Qué es lo mejor que te ha pasado con respecto a la escritura?

La escritura me ha traído tantas cosas buenas que no puedo elegir solo una. Me ha dado personas imprescindibles en mi vida, como muchas de mis mejores amigas o incluso mi pareja. Me ha permitido comprobar que de verdad puedo superar mis límites si me empeño, y que el esfuerzo acaba dando sus frutos de una forma u otra.

 Recuerdo todavía cómo lloré la primera vez que me seleccionaron para publicar en una revista, las cosas que he aprendido, lo bien que me lo pasaba planificando mi primera novela de detectives. He tenido que esforzarme mucho (y lo que me queda), pero siempre he sido recompensada con muchas alegrías y momentos que no cambiaría por nada en el mundo.

Casi podría decir que mi mejor etapa a nivel literario es la que estoy viviendo ahora: tengo muchísimo trabajo, estoy encantada con ello. He encontrado por fin los estilos con los que me siento cómoda, he aceptado la poesía y estoy volviendo a la prosa tras varios meses atascadísima por falta de seguridad. Poco más puedo pedir.


4. ¿Tienes algún proyecto en este momento?

No tengo uno, tengo MUCHÍSIMOS. Y estoy contentísima con todos.

 Estoy trabajando en una novela policíaca corta y corrigiendo otras obras. Justo acaba de salir el primer número de Hyperspace, revista en la que he tenido la suerte de poder colaborar con un poema, aunque siga sin creérmelo del todo. Hablando de poesía… Uno de mis grandes proyectos tiene que ver con poemas, con Lektu y va a estar disponible también en un futuro muy cercano. 


5. Laura, sé que estás iniciando carrera como editora. ¿Cómo surgió la idea de una editorial propia?

Para serte sincera, fue más idea de mi pareja que mía. Entre que su segunda carrera fue Literatura y que había estado trabajando en una editorial en Madrid bastante tiempo, pues era ya algo que tenía en la cabeza desde hace mucho y a mí siempre me había parecido bien. Al principio hablaba de ello como un deseo lejano, luego como una posibilidad y un día, en el autobús de vuelta a casa, nos dijimos ¿y si nos lanzamos con esto?

 Nuestra primera idea fue hacer de la editorial algo más a largo plazo, pero las ideas venían solas y casi parece que se alinearan los astros para hacernos salir a flote mucho antes de lo que teníamos pensado. Antes de darnos cuenta ya estábamos a punto de despegar.


6. ¿Qué significó para ti todo el proceso de crear a Hati?

Para que te hagas una idea, tanto mi pareja como yo hemos dicho siempre que Hati (incluso antes de decidir su nombre) es nuestro bebé. Y la comparación no es por simple cursilería.

Es duro. Crear la editorial ha sido de las cosas más duras que he hecho, a nivel de trabajo, estrés, tener que tratar tanto con gente… A veces la ansiedad se me disparaba y sentía que se me iba a caer el mundo encima. Pero, como le dije ayer a una persona que me hizo justo la misma pregunta, no cambiaría este proceso por nada del mundo.


He crecido siempre bajo la premisa de que nadie te va a regalar nada en esta vida. Y a esto debo sumarle tanto lo poco que he creído siempre en mí misma, como lo poco o nada que se me ha valorado personal y profesionalmente en mis círculos más cercanos durante muchísimos años. Empezar a levantar los cimientos de algo así sin tener confianza en ti y en tus capacidades es una carrera de fondo con peso extra a la espalda. 

 Lo que te salva es el amor que le tengas al proyecto, y yo a Hati la he querido con toda mi alma desde que era solo la semilla de una idea a medio formar. Era lo que le daba sentido a todo y lo que me daba fuerzas a mí cuando solo quería llorar y tirarlo todo por la borda (cuando todo esto empezó aún no estaba independizada y no es que tuviese la situación personal más estable del mundo). Ha sido un trabajo tremendo durante muchísimos meses, sí, pero a mí me daba la vida. También veía la ilusión en la cara de mi pareja siempre que dábamos un pasito, cómo se emocionaba proponiendo cosas… Todo eso se me contagiaba y hacía crecer el entusiasmo que ya me había anidado dentro.


Me estoy enrollando más que una persiana y aún me faltan palabras para describirlo todo como se merece. En resumen, es un proceso difícil y sé que nos queda muchísimo por delante, pero… ¿Sabes qué? El día que tuvimos el logo listo y pudimos anunciarnos oficialmente como editorial, me puse a llorar en mitad de la calle. Pero no por tristeza ni por cansancio: de alegría. Lloré porque mi cabeza hizo balance del caos vivido hasta llegar a ese punto y, por primera vez en mi vida, me sentí orgullosa de lo que había conseguido. Así que, por cursi que suene, Hati para mí (para nosotros) es lo más cercano a sentir el amor y el orgullo que se siente por un hijo. 


7. ¿Por qué una editorial infanto juvenil?

Primero, porque ambos nos movemos muy cómodos en ese terreno. Siempre hemos disfrutado muchísimo escribiendo ese tipo de literatura y, en mi caso, la infantil es de mis preferidas. Segundo, por vocación. Ambos hemos tenido claro nuestro lazo con la docencia desde siempre y yo llevo trabajando con niños desde que tuve edad y formación suficiente para ello. Tercero, porque queremos dejar nuestro granito de arena a este público, que suele ser el más olvidado e infravalorado. 


8. ¿Qué es lo que esperas o anhelas lograr con esta editorial?

Dar voz a esos talentos a los que a veces no se presta la atención necesaria. Mostrar que la literatura infantil y juvenil es necesaria y diversa. Impulsar autoras. Hacerle llegar a las mujeres, a las niñas, que pueden escribir lo que les dé la gana. Que no hay géneros para hombres ni para mujeres, que lo de la literatura femenina es una estupidez como la copa de un pino. Espero poder servir para dar un pequeño impulso a la gente que empieza, o a la que lleva ya mucho tiempo y nunca se ha atrevido a sacar cosas del cajón.

 Y, sobre todo, espero poder dar alegrías. Hacer sentir cómoda a la gente con la que trabajo, tener la visibilidad suficiente para poder echar una patita a quien le haga falta. Y, por último, pero no menos importante: espero conseguir que la gente disfrute con nuestros libros como disfrutaba yo de niña cuando llegaba el momento de leer alguno de mis cuentos favoritos.


9. ¿Cómo te definirías como escritora?

Pues ahí me has pillado, la verdad. Nunca he sentido la necesidad de definirme, porque me gusta escribir cosas muy dispares e ir experimentando. Considero que es la mejor forma de ir creciendo y aprender.

 Es verdad que hay géneros en los que me siento más cómoda (literatura infantil, novela negra y poesía, concretamente), pero no por ello quiero encasillarme dentro de ninguno, ni voy a dejar de escribir otros géneros para centrarme en estos.

Tampoco puedo posicionarme sobre si soy de mapa o de brújula. Es verdad que me divierto como una niña planificando y haciendo esquemas previos, pero cuando tengo el patrón voy dejando que la propia historia se desarrolle como mejor le parezca; que si debo corregir puedo hacerlo luego.

Al final lo mejor para definirme va a ser decir que soy un caos andante.


10. He leído algunos de tus versos. Me gustó mucho uno que le dedicaste a un can. ¿Fue una pérdida muy importante para ti?

 No fue una pérdida tal como se entiende habitualmente. Es cierto que escribí Vagabundo pensando especialmente en un perro de la protectora donde fui voluntaria durante mucho tiempo, porque teníamos una relación muy especial e incluso me había planteado adoptarlo al independizarme porque lo quería (y lo quiero) con toda mi alma. Tuve que dejar el voluntariado por temas ajenos a mi voluntad y la idea de separarme, ya no solo de él, sino del resto de animales, me partió el corazón como nunca imaginé que lo haría.

 Pero Vagabundo no es únicamente para él. Es para todos. Para todos los perros de la protectora, para todas mis cachorrillas de cuando he sido casa de acogida, para los que he rescatado… Para todos los perros que han formado parte de mi vida y, en parte, para expresar la frustración que siento por no poder acoger ni adoptar ahora. Habrá gente que no lo entienda muy bien, pero los animales han sido siempre una parte indispensable de mi vida y ahora que no puedo compartir mi tiempo con ninguno me siento muy sola. Los echo mucho de menos, por eso quise reflejar el amor incondicional que brindan siempre, sin importar quién seas, de dónde vengas o a dónde vayas.


11. Te percibo como una persona muy cercana y emotiva. ¿Crees que es por esto que escribes poesía?

Aquí no sé decirte ni sí ni no. Soy una persona bastante sensible tanto para lo bueno como para lo malo, eso es verdad. Me guste más o menos, es una parte de mí de la que soy consciente. Lo que no tengo tan claro es hasta qué punto me condiciona esto a la hora de escribir.

Mi relación con la poesía es un poco rara. Adoro leerla desde que soy muy joven, pero desde aquel poema mencionado en la primera pregunta, no sé por qué, algo se me enredó en la cabeza para hacerme pensar que yo no servía como poeta, que hilar versos me quedaba demasiado grande… Así que dejé de escribir poesía. Me dediqué a la prosa y a componer canciones durante varios años, hasta hace dos concretamente. Con 20 años, un día que me encontraba especialmente mal de ánimo, salió un verso. Luego una estrofa, un poema, un poemario… Aprendí a escribir sobre las emociones positivas también, a dar mi visión de las cosas a través de versos.

 Sí, es verdad que la poesía ha sido durante mucho tiempo algo terapéutico, así que tendrás gran parte de razón. Pero tampoco soy de buscarle muchos por qué a estas cosas, me siento cómoda solo con tener claro que escribo porque me gusta.


12. ¿Qué consejos le darías a los escritores emergentes?

Que escriban. Puede parecer la mayor estupidez del mundo, pero sé lo sencillo que es querer rendirse ante el sentimiento de inferioridad, los rechazos o esa vocecita interna que todos tenemos y solo sirve para incordiar. En serio, no hagáis caso nunca de esa voz. Escribid. Equivocaos las veces que os hagan falta para aprender de ello. Experimentad, preguntaos qué queréis contar y buscad la forma de hacerlo que más cómoda os resulte. 

 Escribid cosas aburridas, con erratas, con personajes planos… Escribid, corregidlo, aprended a ser críticos sin haceros daño. Escuchad, pero confiando siempre en vuestras ideas.

 Escribid porque os gusta. En realidad, esto es lo más importante: vais a ser vuestro peor crítico y vuestro lector más fiel. Porque la gente va y viene, el mundo editorial da muchas vueltas, pero vosotros siempre vais a estar ahí. Nunca, jamás, perdáis la ilusión que teníais al crear vuestra primera historia.


Si quieren leer uno de sus relatos, lo pueden encontrar acá:

https://issuu.com/revistaargonautas/docs/argonautasn_03_14/8

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